Sin misterios, sin demoras innecesarias. Cada proyecto tiene un proceso claro que puedes seguir en todo momento.
Todo empieza con una conversación. Me cuentas qué tienes, qué necesitas y cuál es tu situación actual. No te hago un cuestionario de 30 páginas. Hablo contigo como persona, identifico el problema real y te digo honestamente si puedo ayudarte o no.
Con lo que aprendí de tu negocio, preparo una propuesta que incluye: qué vamos a hacer exactamente, por qué, en cuánto tiempo y cuánto cuesta. Sin letra pequeña.
Trabajamos con 50% al inicio, 50% al finalizar. Una vez confirmado el pago, empieza el trabajo ese mismo día o al siguiente. Sin esperas de semanas.
Trabajo en tu proyecto y te muestro avances frecuentes. No desaparezco semanas. Tienes visibilidad del progreso y podemos hacer ajustes sobre la marcha.
Incluyo rondas de revisión según el proyecto. Los cambios razonables están incluidos en el precio. Los cambios de dirección o alcance nuevos se cotizan aparte.
Entrego todo: archivos finales en los formatos que necesitas, accesos, contraseñas, capacitación básica de uso y documentación. Pago del 50% restante y listo.
Después de entregar, estoy disponible 30 días para dudas, ajustes menores y soporte técnico sin costo adicional. Porque entregar no es abandonar.